Estafa inmobiliaria en Zaragoza: condenan a hombre a prisión

El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ha confirmado la condena de tres años y medio de prisión a un hombre que estafó 3.600 euros a cinco personas mediante el alquiler ficticio de un piso en Zaragoza. La sentencia ratificada obliga al condenado a compensar las cantidades defraudadas y a abonar una multa de 1.626 euros. La resolución, que aún no es firme, puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.
El modus operandi: reservas por Bizum y cuenta bancaria ajena
A finales de enero de 2025, el acusado ofreció en internet el arrendamiento de un inmueble en Zaragoza bajo identidad supuesta. No era propietario del piso ni tenía capacidad legal para alquilarlo.
Cinco víctimas contactaron con él o con un tercero con el que estaba concertado. Realizaron transferencias a su cuenta bancaria en concepto de reserva. El importe total defraudado alcanzó los 3.600 euros. Los pagos incluían envíos de Bizum al número de teléfono vinculado a esa misma cuenta.
La Audiencia Provincial de Zaragoza dictó en primera instancia la condena que ahora el TSJ aragonés valida. Los magistrados de la Sala de lo Civil y Penal consideran que la conclusión anterior se sustenta en indicios sólidos que deben mantenerse.
La prueba clave: el teléfono que unifica pagos y comunicaciones
Los jueces del TSJ de Aragón recalcan un elemento probatorio decisivo. El procesado utilizaba el mismo número de teléfono asociado a la cuenta bancaria que recibía las transferencias. Ese mismo terminal era el destino de los Bizum enviados por las víctimas.
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Esta vinculación directa entre la línea telefónica, la cuenta corriente y los pagos electrónicos fortaleció la cadena de prueba contra el acusado. La Sala considera que queda totalmente demostrada la participación del condenado en el esquema fraudulento.
Sentencia nº 55/2026: el recurso de casación pendiente
La resolución del TSJ de Aragón, de 17 de julio de 2026, deja abierta la posibilidad de un último recurso. Las partes pueden interponer casación ante el Tribunal Supremo, lo que retrasaría la firmeza de la condena.
El caso ilustra el riesgo creciente de fraudes inmobiliarios digitales en plataformas de alquiler entre particulares. La combinación de identidades falsas, pagos anticipados por reserva y sistemas de transferencia inmediata como Bizum configura un patrón repetido en denuncias similares.
Información publicada originalmente por El Derecho.