Accenture: Tribunal Supremo califica infarto en teletrabajo como accidente

El Tribunal Supremo ha cargado a la empresa la prueba del tiempo de trabajo en un caso de teletrabajo e infarto, estableciendo que la falta de registro horario detallado no puede perjudicar al trabajador fallecido. La Sala Cuarta del alto tribunal, en sentencia de 23 de abril de 2026, declaró accidente de trabajo el óbito de una técnica administrativa senior de Accenture Outsourcing Services S.A.U. que prestaba servicio en remoto desde su domicilio de Madrid. El fallo obliga a las empresas con teletrabajo flexible a documentar con precisión la jornada laboral o asumir el riesgo probatorio en caso de siniestros.
Accenture y el vacío del registro horario: 9 horas registradas sin desglose
La fallecida, empleada de Accenture Outsourcing Services S.A.U., desarrollaba su actividad con modalidad de teletrabajo los lunes, miércoles y viernes. Su jornada invernal era de 42,5 horas semanales, con horario flexible entre las 9:00 y las 19:00 horas.
El 21 de febrero de 2022, su hijo la encontró sin vida alrededor de las 20:00. La autopsia determinó como causa del deceso un shock cardiogénico por infarto agudo de miocardio ocurrido aproximadamente a las 15:00. Un dato relevante del informe forense: la trabajadora presentaba estómago vacío y carecía de lesiones cardíacas previas significativas.
El software de control de la empresa registró que había trabajado 9 horas aquel día. Sin embargo, no aportaba desglose del inicio, la finalización ni los periodos de descanso. Accenture tampoco facilitó el documento de control de actividades que el propio contrato de trabajo exigía.
La prueba del tiempo de trabajo recae sobre la empresa, no sobre la víctima
El Tribunal Supremo resolvió a favor de los beneficiarios del seguro basándose en tres argumentos centrales que reconfiguran la distribución de la carga probatoria en accidentes de teletrabajo.
Falta de registro detallado. El sistema informático de Accenture acreditaba la jornada completa, pero no desglosaba los momentos concretos de actividad. La empresa incumplió además la obligación contractual de entregar el documento de control de actividades.
Carga de la prueba. La Sala Cuarta estableció que, cuando la empresa omite el deber de mantener un registro horario detallado, la duda resultante no puede recaer en perjuicio del trabajador. En el teletrabajo, donde el límite físico entre hogar y oficina se diluye, el tiempo de servicio constituye la principal prueba para determinar la laboralidad del evento.
Flexibilidad horaria, ausencia de jornada. El tribunal matizó que horario flexible no equivale a inexistencia de jornada. Al estar la ventana laboral comprendida entre las 9:00 y las 19:00 y no existir prueba de que hubiera iniciado su descanso para comer o finalizado su jornada a las 15:00, el óbito quedó encuadrado dentro del tiempo de trabajo.
El registro horario deja de ser formalidad administrativa para convertirse en herramienta evidencial
La resolución traslada un mensaje inequívoco a los departamentos de recursos humanos y legal de las grandes consultoras y empresas con plantillas en remoto. El registro horario ya no es un mero trámite de cumplimiento normativo: es el escudo probatorio determinante en litigios por accidentes de trabajo.
Accenture, que en España facturó 1.200 millones de euros en su último ejercicio fiscal según datos del Registro Mercantil, opera con miles de profesionales en modalidad híbrida o totalmente remota. La sentencia expone la vulnerabilidad de las grandes corporaciones que invierten en software de productividad pero descuidan la trazabilidad horaria individualizada exigible por el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores y el Real Decreto-ley 8/2019.
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El conflicto no residía en el lugar del fallecimiento. El domicilio del trabajador ya había sido reconocido como centro de trabajo en teletrabajo por la jurisprudencia previa y la propia normativa de prevención de riesgos. La novedad radica en la temporalidad: el Supremo ha cerrado la puerta a que las empresas eludan la calificación de accidente de trabajo invocando la imposibilidad de acreditar si el trabajador estaba o no activo en el momento del siniestro.
Teletrabajo e infarto: el Supremo carga el riesgo a quien no documenta
La doctrina de la Sala Cuarta se alinea con la tendencia europea de reforzar los derechos de los teletrabajadores, pero va un paso más allá en la distribución de la carga probatoria. La obligación de registro diario de jornada, introducida por el Real Decreto-ley 8/2019, adquiere ahora una dimensión sancionadora indirecta: su incumplimiento no solo expone a multas administrativas, sino que invierte la presunción en favor del trabajador en litigios por accidentes.
Para los despachos de laboralistas y los departamentos jurídicos de empresa, la sentencia obliga a revisar los sistemas de control horario de los empleados en remoto. No basta con acreditar que la persona trabajó ciertas horas en el día: se requiere constancia documental de los intervalos específicos de actividad, descanso y finalización.
El caso de Accenture ilustra el riesgo de los horarios flexibles mal instrumentados. La ventana de 9:00 a 19:00, sin delimitación de franjas efectivas de trabajo, dejó a la empresa sin argumentos para demostrar que las 15:00 no eran hora de servicio. La autopsia, con su registro de estómago vacío, reforzó la hipótesis de que la trabajadora no había interrumpido su jornada para comer.
¿Qué debe cambiar en los contratos y protocolos de teletrabajo?
Las empresas con modalidades de trabajo a distancia deberán incorporar cláusulas de registro horario granular, no agregado. El documento de control de actividades, ya exigible contractualmente en el caso de Accenture y ahora reforzado por jurisprudencia, pasa a ser un requisito de primera línea en la gestión del riesgo laboral.
La sentencia de 23 de abril de 2026 llega cuando el teletrabajo, tras el pico pandémico de 2020-2021, se ha consolidado como estructura permanente en sectores como consultoría, tecnología y servicios financieros. El Instituto Nacional de Seguridad Social registró en 2025 un incremento del 34% en las contingencias derivadas de accidentes de trabajo en modalidad de teletrabajo respecto a 2019, aunque la mayoría correspondían a patologías musculoesqueléticas, no a eventos cardiovasculares agudos.
La resolución del Supremo no modifica el tipo de riesgo cubierto, pero altera sustancialmente las probabilidades de éxito en los litigios. Hasta ahora, las empresas podían argumentar la imposibilidad de acreditar la laboralidad del momento exacto del siniestro. Esa estrategia queda descartada cuando la propia empresa es responsable de la falta de prueba.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe contener exactamente un registro horario válido en teletrabajo?
Debe incluir hora de inicio, hora de finalización y desglose de los periodos de descanso efectivos. La mera acumulación de horas diarias, como ocurrió en el sistema de Accenture, no es suficiente ante la jurisprudencia del Supremo.
¿Afecta esta sentencia solo a los infartos o a cualquier accidente en teletrabajo?
El razonamiento es extensible a cualquier contingencia que ocurra durante la jornada en modalidad de teletrabajo. La presunción de laboralidad opera siempre que la empresa no acredite mediante registro detallado que el trabajador no estaba en servicio.
¿Qué sanciones administrativas existen por incumplir el registro de jornada?
El artículo 7.5 del Real Decreto-ley 8/2019 tipifica infracciones graves con multas de 625 a 6.250 euros. La sentencia añade ahora una consecuencia civil: la pérdida de la posición de defensa en litigios por accidentes de trabajo.
Información publicada originalmente por Economist & Jurist.