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TSXG falla a favor de conductor y cambia criterio de incapacidad

TSXG falla a favor de conductor y cambia criterio de incapacidad

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha reconocido como accidente de trabajo el desprendimiento de retina sufrido por un conductor de camión durante su jornada laboral. La resolución revierte la sentencia de instancia que calificaba la incapacidad como enfermedad común y establece un criterio relevante sobre la presunción de laboralidad en contingencias oculares. El fallo, de 2 de julio de 2026, abre la puerta a que la víctima acceda a prestaciones más favorables y fija una línea argumentativa que otros tribunales podrían seguir en casos similares.

El caso se remonta a la incapacidad temporal declarada al trabajador tras el desprendimiento de retina del ojo izquierdo. El Juzgado de lo Social número 2 de A Coruña había desestimado la pretensión del conductor mediante sentencia que daba crédito al informe pericial de la mutua aseguradora. La jueza de instancia consideró que los antecedentes médicos del afectado, incluido un desprendimiento previo y una cirugía de catarata realizada en los seis meses anteriores, rompían el nexo causal con el trabajo. La mutua argumentó que se trataba de una complicación reconocida de la intervención oftalmológica, no de una contingencia laboral.

El TSXG rompe la línea de instancia: esfuerzo visual nocturno y presunción de laboralidad

La Sala de lo Social del TSXG ha estimado el recurso del trabajador y ha anulado la sentencia de primera instancia. Los magistrados parten de la base legal contenida en el artículo 156 de la Ley General de la Seguridad Social, que establece la presunción de laboralidad cuando la lesión se produce en tiempo y lugar de trabajo. En este supuesto, el desprendimiento ocurrió precisamente mientras el conductor ejercía su actividad profesional, conduciendo un camión cerca de la medianoche.

El tribunal gallego subraya que la conducción de vehículos pesados exige un esfuerzo visual importante, especialmente en condiciones de escasa luminosidad. Este dato circunstancial resulta decisivo para entender que la actividad desempeñada no fue un mero marco temporal, sino un factor que contribuyó a la producción del daño. La resolución distingue entre la existencia de patologías previas y la acreditación de que estas, por sí solas, excluyen la relación causal con el trabajo.

El razonamiento del TSXG se aparta del informe pericial que había convencido a la jueza de instancia. Los magistrados señalan que ni los antecedentes de desprendimiento de retina, ni su acaecimiento en el período postoperatorio de una cirugía de catarata, ni la consideración médica del desprendimiento como complicación reconocida de dicha cirugía, bastan para romper la presunción de laboralidad cuando concurren tres elementos: tiempo de trabajo, lugar de trabajo y ocasión de la actividad profesional.

Dato clave para la práctica

El TSXG cita expresamente que la conducción "cerca de la medianoche" obligaba a un esfuerzo visual importante. Este matiz temporal puede servir de argumento en otros supuestos de conducción nocturna con secuelas oftalmológicas, aunque no exista patología previa.

El INSS como aliado procesal: valoración del Equipo de Incapacidades

Un segundo pilar del fallo reside en la valoración que el Equipo de Valoración de Incapacidades del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) había realizado sobre el caso. Este órgano, de composición multidisciplinar y especializada competencia técnica, concluyó que existía accidente de trabajo tras examinar las circunstancias del siniestro y el historial médico completo del afectado.

El TSXG otorga peso específico a esta conclusión administrativa previa. Los magistrados entienden que la valoración del INSS corrobora la laboralidad del desprendimiento de retina y refuerza la tesis del recurrente frente a la postura de la mutua. La resolución no menciona si el INSS dictaminó antes o después de la sentencia de instancia, pero su inclusión en el razonamiento del tribunal superior sugiere que el informe pericial de la entidad gestora de la Seguridad Social fue incorporado al recurso como prueba adicional.

La referencia al INSS introduce un elemento de interés práctico para los letrados que litigan en materia de contingencias. La resolución insinúa que una conclusión favorable del Equipo de Valoración de Incapacidades puede contrapesar, ante el tribunal superior, un informe pericial de parte favorable a la mutua. No se trata de una jerarquía formal entre peritos, sino de una ponderación que valora la especialización y la multidisciplinariedad del órgano de la Seguridad Social.

Implicaciones para despachos y mutuas: el control de la presunción de laboralidad

La sentencia del TSXG plantea efectos directos sobre la estrategia procesal de mutuas de accidentes y despachos de la parte actora. La presunción de laboralidad del artículo 156 de la LGSS sigue siendo un escollo difícil de salvar cuando el daño se manifiesta durante la prestación efectiva de servicios. La clave reside en demostrar que la patología previa o la intervención quirúrgica constituyen causa exclusiva del evento, sin que la actividad laboral haya contribuido de forma relevante.

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En este caso, la mutua no logró desvirtuar la presunción porque su informe pericial no acreditó de modo suficiente que la cirugía de catarata fuera la única causa del desprendimiento. El hecho de que el conductor realizara una tarea visualmente exigente en horario nocturno permitió al tribunal mantener el nexo causal laboral. Para las mutuas, el fallo sugiere que los informes periciales deberán ser más contundentes en la exclusión de la contribución laboral cuando existan factores de riesgo ocupacional concurrentes.

Los despachos que representen a trabajadores con patologías similares disponen ahora de una sentencia de segunda instancia que vincula el esfuerzo visual con la laboralidad del desprendimiento de retina. El argumento puede extenderse a otros supuestos de trabajo con pantallas, conducción prolongada o exposición a cambios de luminosidad, siempre que el daño se manifieste en tiempo y lugar de trabajo. La resolución no alcanza la categoría de doctrina jurisprudencial, pero constituye un precedente regional que otros tribunales superiores pueden considerar.

Recurso de casación pendiente y próximos pasos procesales

La sentencia del TSXG no es firme. Contra ella cabe interponer recurso de casación ante la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, lo que la mutua demandada podría plantear en los próximos días. El plazo para la interposición de este recurso extraordinario se encuentra regulado en la Ley de Procedimiento Laboral y suele extenderse a quince días hábiles desde la notificación de la resolución.

Si el recurso prosperara, el Tribunal Supremo podría unificar criterio sobre la valoración de patologías previas en el marco de la presunción de laboralidad. Hasta la fecha, la jurisprudencia de la Sala de lo Social del alto tribunal ha mantenido una línea restrictiva sobre la exigencia de acreditación de la causa exclusiva para romper la presunción, pero no ha abordado de forma específica la combinación de cirugía de catarata y desprendimiento de retina en conductores profesionales.

Para el afectado, el reconocimiento como accidente de trabajo comporta diferencias sustanciales en las prestaciones de la Seguridad Social. La contingencia profesional acoge una regulación económica más favorable que la de enfermedad común, incluyendo la posibilidad de indemnización por secuelas si se declara una incapacidad permanente. La base reguladora y los porcentajes de prestación difieren entre ambas contingencias, con impacto directo en la cuantía de las prestaciones.

La resolución final del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, Sentencia número 3076/2026 de 2 de julio de 2026, deja en manos de la parte demandada la decisión de impugnar o no el criterio regional ante el máximo órgano jurisdiccional laboral.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia práctica existe entre accidente de trabajo y enfermedad común en un desprendimiento de retina?

La contingencia profesional acoge bases reguladoras más favorables y abre la puerta a indemnizaciones por incapacidad permanente derivada de secuelas. La enfermedad común aplica topes y porcentajes distintos en las prestaciones económicas.

¿Puede una cirugía de catarata previa excluir siempre la laboralidad de un desprendimiento de retina?

No necesariamente. El TSXG ha señalado que la patología previa debe acreditarse como causa exclusiva para romper la presunción de laboralidad. Si la actividad profesional ha contribuido al daño, el nexo laboral subsiste.

¿Qué plazo tiene la mutua para recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo?

El recurso de casación debe interponerse en el plazo de quince días hábiles desde la notificación de la sentencia del TSXG, conforme a la Ley de Procedimiento Laboral.

Información publicada originalmente por El Derecho.

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