Eloy Velasco y Elisa Beni debaten sobre filtraciones judiciales

# Eloy Velasco y Elisa Beni chocan en el debate sobre las filtraciones judiciales
El magistrado Eloy Velasco y la periodista Elisa Beni protagonizaron este viernes un intenso debate sobre las filtraciones judiciales durante la V Jornada de Foro Judicial Independiente. Ambos defendieron posturas contrapuestas sobre el impacto de las revelaciones periodísticas en los procedimientos penales.
El encuentro, titulado "El Estado de Derecho: la actualidad a examen", reunió al magistrado de la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional y a la periodista y escritora. El moderador fue Juan Montero García-Andrade.
Velasco defiende un criterio de proporcionalidad pero pide condiciones
Eloy Velasco Núñez utilizó una analogía de Santo Tomás para explicar la diferencia metodológica entre jueces y periodistas. Los jueces deben "tocar la herida", es decir, verificar las pruebas dentro del expediente. Los periodistas solo necesitan verla.
El magistrado argumentó que los hechos no desaparecen por entrar en un sumario. Puso como ejemplo los negocios de un presidente, que existen tanto en la causa como en la calle. Los periodistas pueden acceder a ellos porque las fuentes conservan la libertad de expresión, limitada únicamente por el secreto judicial.
Citó la agenda de José Luis Rodríguez Zapatero como ejemplo de prueba que reveló hechos ajenos al objeto procesal. Entre ellos, cenas privadas y reuniones con lobbies.
El magistrado equilibra daños y beneficios de las filtraciones
Velasco Núñez presentó un balance con dos columnas sobre el impacto de las filtraciones:
Los perjuicios:
- Daño a la presunción de inocencia por los "juicios paralelos".
- Lesión a terceros que aparecen en grabaciones sin relación con la causa.
- Sobreactuación de colaboradores, ya que declarar ante cámaras difiere de declarar ante el juez, lo que puede erosionar el derecho de defensa.
Los beneficios:
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- Revelar irregularidades en instrucciones, tratos preferentes o disparidades entre casos similares.
- Promover el debate informado y acercar la Justicia al público.
Mencionó una sentencia del Tribunal Supremo sobre un empleado de Iberdrola. En ese caso, revelar irregularidades de la empresa no se consideró delito de revelación de secretos.
Dos condiciones para legitimar las filtraciones
El magistrado concluyó que debe aplicarse un criterio de proporcionalidad. Cuanto mayor sea el interés público, menor será el daño al proceso y mayor la necesidad del dato. Especialmente en tiempos de "egoísmo político y de poder".
Sin embargo, estableció dos condiciones:
1. Depuración judicial: los jueces deben eliminar del sumario todo lo ajeno al objeto procesal, salvo hallazgos criminales accidentales.
2. Vigilancia del daño colateral: advirtió que las filtraciones pueden dar tiempo a destruir pruebas. Citó el ordenador de Luis Bárcenas y los mensajes de WhatsApp borrados por el ex fiscal general del Estado.
Velasco enfatizó que el estándar periodístico no es el judicial. Para un juez, lo que no está en el sumario no existe. Las condenas requieren convicción más allá de toda duda razonable basada en pruebas obtenidas regularmente.
Beni responde: ningún juez se ha quejado de que una filtración estropeara un procedimiento
Por su parte, Elisa Beni rebatió las advertencias del magistrado con un argumento empírico. La periodista afirmó que ningún juez se ha quejado nunca ante ella de que una filtración estropeara un procedimiento o de que se hicieran grabaciones.
La respuesta de Beni refleja la tensión permanente entre el secreto de las fuentes periodísticas y las exigencias del proceso penal. Mientras el juez exige prueba válida dentro del expediente, el periodista opera con fuentes que conservan su libertad de expresión fuera de él.
Información publicada originalmente por Confilegal.
Imagen: Pexels